¿SON SEGUROS NUESTROS PUERTOS?

Las ideas del libre comercio por los suelos a la vista del proteccionismo estadounidense.

Unicamente se baraja Génova como puerto autorizado en el Mediterraneo

 

Aun hablamos de suposiciones, pero cada día se va haciendo más evidente la realidad de que los Estados Unidos de América a través del servicio de Guarda Costas y de la Secretaría de Transportes, parecen tender a imponer su doctrina proteccionista una vez más, haciendo abandono de las teorías más liberalistas del comercio.

Parece ser que a los desastres provocados por el terrorismo y al pánico en el que se ha visto sumida la sociedad norteamericana por los atentados del 11 de Septiembre de 2001, ahora se quieran emplear medidas de seguridad adicionales que afecten al mundo del transporte marítimo.

El departamento de transportes estadounidense encabezado por el Secretario de Transportes, Norman Mineta, pretende en lo referente al transporte marítimo de contenedores limitar el acceso de entrada a los puertos de este país de buques provenientes de determinados puertos mundiales que cumplan unos estándares aceptables de seguridad. De primeras se barajan 10 o 15 puertos a lo sumo, lo cual acabaría con bastantes líneas creadas e infraestructuras ya establecidas.

En lo que a la Europa Atlántica se refiere, se barajan nombres como Rotterdam, Hamburgo, Le Havre o Felixstowe, en el Mediterraneo parece ser que solo se habla de Génova, loq ue haría padecer y sufrir a los nucleos portuarios de Barcelona y Valencia en todo lo ya construído en cuanto al desvío hacia nuestro país de tráficos previamente cautivos de otros puertos en su mayoría italianos y franceses.

Aún no es definitivo y aunque ya existen controles de este tipo a través inspectores en puertos como Singapur y Hong Kong donde se mueve mucha carga containerizada, los puertos que pasen un control previo de su "particular aduana" tienen más posibilidades de exportar sin problemas.

Se espera una reunión de la IMO en Diciembre de 2002, auspiciada por Estados Unidos para tratar como tema central el problema del terrorismo, de la cual podremos sacar unas casi definitivas perpectivas de las medidas que se emplearán.


Más navieras se suman al programa de seguridad de Estados Unidos 30/07/2002

P&O Nedlloyd y su subsidiaria, Farrell Lines, se han sumado al acuerdo comercial aduanero contra el terrorismo. Con su participación en el comité consultivo de seguridad del consejo de transporte marítimo, los dos transportistas entran en el diálogo que conduce al establecimiento de los procedimientos de admisión transportistas oceánicos para C-tpat (Customs-Trade Partnership Against Terrorism). Maersk Sealand, China Ocean Shipping Co., Evergreen America Corp., HATSU Marine, y Lloyd Triestino han acordado incorporarse al C-tpat.

El programa anima a los embarcadores a mejorar la seguridad dentro de sus cadenas de suministro, ofreciendo la entrada sin problemas de la carga en los puertos de Estados Unidos.Los transportistas deben terminar en el plazo de 60 días un documento que dé al departamento de Aduanas una descripción de sus programas de seguridad.

Las Líneas de contenedores que representan cerca del 75 por ciento de la capacidad que sirven al mercado de Estados Unidos se han adherido al programa de C-tpat, según el World Shipping Council de Washington.del sector del mobiliario y el hábitat.

 

La espeluznante historia del buque "La Tour"

En abril de este año fue publicado por el Lloyds List lo que a simple vista parece un mero incidente. El Coast Guard estadounidense selecciona un barco para inspeccionarlo por un problema burocrático de simple papeleo, unas discrepancias sobre la carga IMO que transporta le han obligado a demorar su entrada a puerto.

El "La Tour", buque portaconedores de 2.200 TEUS y construido en el año 2001, llega a Nueva York en febrero de 2002 tras varias escalas en Europa (Tilbury, Hamburgo, Rotterdam, Dunkerke y Le Havre). Según la opinión del servicio de Coast Guard, el barco traía mercancía IMO 1 "Explosivos", sin hacer especificación alguna acerca del tipo, naturaleza o grado de peligrosidad.

En la inspección rutinaria, que en Europa podría ser la equivalente a la exigida por el Memorandum de Paris (PSC), se hace especial incidencia en uno de los contenedores estibados sobre cubierta al ser este facilmente accesible. Así el Coast Guard preguntó sobre la posibilidad de que faltase contenido en su interior. La tripulación expresó que todo era correcto y que nadie había manipulado el contenedor. Sin embargo, el sello era distinto a los otros y el número tampoco se correspondía con los certificados alemanes, porque era un sello francés.

El Capitán era ciudadano de Yemen considerado sospechoso y tras indagar a la tripulación sobre el contenido del container se llegó a la conclusión que eran cohetes. En ese preciso instante se deciden a abrir el contenedor descubriendo en su interior 47 cabezas nucleares completas pero sin material fisible (uranio o plutonio).

Estas armas nucleares correspondían a una partida que era enviada de Europa a Raytheon USA para una recalibración.

Real como la vida misma y tras los incidentes del 11 de Septiembre.