EL FUEL DEL PRESTIGE LLEGA A SAINT GIRONS EN LA COSTA FRANCESA DE LAS LANDAS

Las costas francesas comienzan el año teñídas de negro. Las playas de la localidad de Saint Girons, las primeras en recibir fuel, que ya se ha podido certificar es del petrolero hundido en Galicia

01.01.03

 

 

Después de cuatro años y un mes que se sucedieran los acontecimientos ya conocidos por todos, provocados por el hundimiento del petrolero maltés Erika, las costas galas vuelven a recibir en forma de "galletas de fuel" la visita del hidrocarburo.

Los vientos de fuerza sur que rolaron a componente oeste en la mañana del día 31 han llevado a marchas forzadas cientos de pequeñas manchas de fuel y las primeras ya han llegado a tierra. La mancha de mayor superficie sigue su marcha imparable hacia el noroeste, y parece que su destino final según las peores previsiones, será como la que castigo Francia en 1999, un amplio abanico de costa entre las localidades ribereñas de Brest, La Rochelle y Les Sables d'Olonnee, en la costa Bretona.

Otras grandes manchas permanecen casi inmóviles al norte del Cabo Peñas, punto más al norte de la geografía española a 15 Km de Gijón dirección Avilés.

Se ha puesto en marcha el plan "Golfo de Vizcaya" para emergencias marítimas. La Prefectura Marítima del Atlántico, con sede en Brest, precisó que el fuel encontrado en una playa al sur de la localidad de Biscarosse procede del 'Prestige', según se ha constatado en las pruebas realizadas en las últimas horas por el Laboratorio de Análisis de Vigilancia y Peritaje de la Marina (LASEM) y por el Centro de Documentación, Investigación y Experimentación de Contaminaciones Accidentales de las Aguas (CEDRE).

Los restos de las manchas, fueron retirados a lo largo del día por policías, bomberos y empleados municipales a la espera de que lleguen nuevas manchas que se encuentra en cuatro franjas de unos 20 metros de largo y que se extienden frente a la costa de Las Landas en una franja de 11 kilómetros de largo por 1 ó 2 de ancho.

El jueves España colocará dos nuevas boyas en la zona de la acumulación de manchas para establecer con mayor precisión el desplazamiento de los vertidos. A esta labor se une el trabajo de los buques españoles que se adentrarán en la zona marítima francesa para retirar el hidrocarburo que se desplaza hacia las costas francesas.